A la hora de comer, apaga la tele

La televisión es un elemento de distracción que puede “complicar” un poco más la enseñanza de ciertas reglas de educación a los niños.

El fundamento

La televisión nos distrae a la hora de comer y favorece la obesidad y el sobrepeso ya que inhibe el instinto de saciedad. Para una buena educación alimentaria infantil lo mejor es mantenerla apagada.

 

La utilidad

  • Hablar más en familia
  • Mejora la comunicación familiar y ayuda a que los niños presten mayor atención a lo que hacen.
  • Alimentarnos de forma consciente.
  • El desarrollo de un hábito facilita la posterior adquisición de otros como el estudio.
Nivel de dificultad

– Crear una rutina antes de comer como lavarse las manos y preparar la mesa: así empezará a preparase para lo que viene después que es la comida.

– Hacerlo siempre en el mismo lugar y a la misma hora: esto ayuda a que el niño esté familiarizado con el lugar y sepa qué utensilios va a utilizar.

– Establecer un límite de tiempo: para ello podemos utilizar un reloj y determinar  cuánto tiempo vamos a dedicar a la hora de comer. Se puede empezar por una hora e ir reduciéndolo paulatinamente en periodos de cinco minutos hasta llegar al máximo de 40 minutos aconsejados.

– Paciencia y firmeza: Las normas relacionadas con una buena alimentación deben mantenerse y los padres no pueden sucumbir a los caprichos o preferencias de los pequeños con tal  de evitar las rabietas. En su lugar hay que mantenerse firmes con grandes dosis de paciencia para que el niño entienda que tiene que comer de todo, aunque sí podemos negociar las cantidades y acompañar un alimento que no le guste con otro que sea de sus preferidos como hacer unos canelones de verduras.

“La alimentación saludable comienza en casa.”

La Casa de Rebeca

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