Discriminación visual y motricidad fina

Es la propia curiosidad, ese vestido de luz, la esencia del aprendizaje, las ganas de descubrir más y más.

El fundamento

La discriminación visual nos permite segregar los detalles importantes de un objeto, ya sea una mesa, un dibujo o una palabra.  Es la capacidad de reparar en los detalles característicos de una imagen, ya sean de forma, color, tamaño.

Por ejemplo, nos permite percatarnos de la diferencia entre las palabras “silla” y  “sillas”, la diferencia visual entre una y otra es pequeña, pero introduce un cambio de significado importante. Si hay una mala percepción visual se pierde ese detalle y el cambio de significado.

Las habilidades de percepción, en general, son fundamentales para una buena lectura y un buen aprendizaje. El 80% de la información que recibe el cerebro pasa por los ojos, la percepción visual nos ayuda a interpretar esta información, a comprenderla y a integrarla. La percepción visual nos ayuda a relacionarnos, puesto que nos permite comprender el mundo que nos rodea.

Nota: / Otras habilidades de percepción visual son: cierre visual, memoria visual y memoria secuencial.

La utilidad

Tener una buena habilidad de discriminación visual es fundamental para el aprendizaje, si falla pueden aparecer problemas de confusión de palabras,  el típico caso de leer mentiras. Lo que ocurre es que, al no apreciarse los detalles, se pueden perder los plurales, o leer palabras muy parecidas a las que están escritas pero que no son la misma.

Una mala discriminación visual también puede provocar dificultades para recordar el abecedario o tendencia a generalizar. Por ejemplo, un niño con mala discriminación visual puede no ver la diferencia entre un círculo y una elipse, para él todo son círculos, le puede costar estudiar tipos o clases de palabras (adjetivo, sustantivo, verbo…) no aprecia las diferencias entre una y otra, todas son palabras al fin y al cabo.

El público

El entrenamiento en discriminación visual es fundamental en el desarrollo cerebral durante los primero años de vida, debida su importancia se recomienda este tipo de ejercicios y actividades a niños durante toda su infancia. Lo anterior facilitará todo tipo de aprendizaje que se realice a través de los ojos.

Actividades y otros posibles usos

  • Motricidad fina, entrenamiento en el control de movimiento.
  • Las bolas de plástico se unen por medio de imanes unas a otras, lo cual también permite una asociación causa-efecto, potenciando el aprendizaje de “el porqué de las cosas”.
Nivel de dificultad

Los pasos para hacerlo

  1. Compra o usa bolas de plástico (piscina de bolas).
  2. Busca elementos pequeños que se puedan introducir dentro de las bolas. Ten en cuenta que deben ser de un color igual o parecido al de cada una de las bolas.
  3. Con una tijeras, corta las bolas por un extremo haciendo una forma de punta hasta conseguir que los elementos entren y salgan con cierta facilidad.
  4. Compra imanes para pegar las bolas entre si, si consigues de colores, ¡mejor!, así el material será auto-correctivo por si mismo ya que los imanes tendrán un orden específico para ser atraídos y el color funcionará como clave.
  5. Pega los imanes a las bolas, usa materiales fuertes para evitar atragantamiento con piezas pequeñas.
  6. Une todo el material sobre una tabla de color neutro.
  7. Muestra el material a tu hijo una vez, observa y repite si es necesario.
  8. Disfruta, déjalo jugar solo e intentarlo por si mismo, ten paciencia si no puede al primer intento, no le ayudes, él encontrará la forma de hacerlo.

“El niño crea sus propios movimientos y, una vez creados, los perfecciona.”

Maria Montessori

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